Todos vemos las cosas de forma diferente

  • Como cuando es un día lluvioso, decimos: «amaneció mal el día», pero para el campesino, la lluvia es una gran bendición.

MISIÓN EVANGÉLICA

Por SJ. Carlos César González Cruz.

Me gustó esta reflexión y quiero compartirla con ustedes:

Un famoso escritor estaba en su estudio, tomó lápiz y papel y comenzó a escribir:

–El año pasado enfermé, me operaron y me quitaron la vesícula biliar. Tuve que quedarme en cama por un largo tiempo.

El mismo año llegué a la edad de 60, tuve que renunciar a mi trabajo favorito. Había Permanecido treinta años de mi vida en esa casa editorial.

El mismo año experimenté el dolor por la muerte de mi padre, y mi hijo tuvo un accidente de automóvil, y estuvo hospitalizado durante varios días. La destrucción del coche fue otra pérdida.

Al final escribió: “¡Este año fue un año muy malo! —

Cuando la esposa del escritor entró en la habitación, lo encontró triste en sus pensamientos, y se pudo leer lo que estaba escrito en el papel.

Salió de la habitación en silencio y volvió con otro papel. Lo colocó al lado del de su marido.

Cuando el escritor vio el papel, se encontró con este escrito:

–El año pasado finalmente me deshice de mi vesícula biliar, después de pasar años con el dolor.

Cumplí 60 años con buena salud y me retiré de mi trabajo. Ahora puedo utilizar mi tiempo para escribir con mayor paz y tranquilidad.

El mismo año, mi padre, a la edad de 95 años, sin depender de nadie y sin ninguna condición crítica, conoció a su Creador.

El mismo año, Dios bendijo a mi hijo con una nueva oportunidad de vida. Mi coche fue destruido, pero mi hijo se mantuvo con vida sin ninguna discapacidad.

Al final, ella escribió:

— “Este año fue una inmensa bendición de Dios!»–

Eran los mismos hechos, pero con diferentes puntos de vista. Si reflexionamos que las cosas que suceden hubieran sido peores, estaríamos verdaderamente agradecidos con el Señor.

No es la felicidad la que nos hace agradecidos, sino el agradecimiento el que nos hace felices. Siempre hay algo que agradecer. No sé cómo va tu vida en este año, pero ¿No crees que pudiera ser peor?  Lo que sí sé es que hay un Dios que nos guarda, nos cuida y hace provisión todos los días. Seamos agradecidos y vivamos felices.

La felicidad no depende de lo que tenemos, sino con quién podemos contar en la vida. Te aseguro que son más las bendiciones que los fracasos, el simple hecho de hoy estar de pie ya es una bendición. ¡Bendiciones de lo alto, amigos y hermanos del camino, del buen camino de Dios! SJ. Carlos César González Cruz.

Comments

comments

No hay comentarios

Deja una respuesta